martes, 24 de marzo de 2009

33 años - Nunca Más -

Este poema de Paco Urondo, profesor de nuestra facultad asesinado por la dictadura militar, brinda una lección espistemológica que todavía varios en filo se empeñan en cuestionar.

La verdad es la única realidad

Del otro lado de la reja está la realidad, de
este lado de la reja también está
la realidad; la única irreal
es la reja; la libertad es real aunque no se sabe bien
si pertenece al mundo de los vivos, al
mundo de los muertos, al mundo de las
fantasías o al mundo de la vigilia, al de la explotación o
de la producción.
Los sueños, sueños son; los recuerdos, aquel
cuerpo, ese vaso de vino, el amor y
las flaquezas del amor, por supuesto, forman
parte de la realidad; un disparo en
la noche, en la frente de estos hermanos, de estos hijos, aquellos
gritos irreales de dolor real de los torturados en
el angelus eterno y siniestro en una brigada de policía
cualquiera
son parte de la memoria, no suponen necesariamente
el presente, pero pertenecen a la realidad. La única aparente
es la reja cuadriculando el cielo, el canto
perdido de un preso, ladrón o combatiente, la voz
fusilada, resucitada al tercer día en un vuelo inmenso
cubriendo la Patagonia
porque las masacres, las redenciones, pertenecen a la realidad, como
la esperanza rescatada de la pólvora, de la inocencia
estival: son la realidad, como el coraje y la convalecencia
del miedo, ese aire que se resiste a volver después del peligro
como los designios de todo un pueblo que marcha
hacia la victoria
o hacia la muerte, que tropieza, que aprende a defenderse,
a rescatar lo suyo, su
realidad.
Aunque parezca a veces una mentira, la única
mentira no es siquiera la traición, es
simplemente una reja que no pertenece a la realidad.

Cárcel de Villa Devoto, abril de 1973

4 comentarios:

Sylvie Lurien dijo...

Hermoso poema.

Con respecto al cuestionamiento epistemológico de ciertos hechos históricos por parte de sectores que exceden a un relativismo ingenuo, me hizo recordar a otros tipos de genocidios como la 2° guerra mundial, que hasta hace poco estuvo siendo puesta en duda por éste sacerdote Williamson.

En relación al golpe que nos tocó vivir como argentinos ( yo no había nacido para esa época, pero -tal vez esto sea un aspecto de lo innegable de tales acontecimientos- sí vivimos en una sociedad que actualmente ha heredado algunos de los pensamientos de hace 33 años atrás, algunos para rescatar, otros para comenzar a dejar atrás y nunca más repetir. Y otros, que son el producto o síntesis cultural de tales acontecimientos)
Como decía, con respecto a la dictadura, persisten algunos sectores de nuestra sociedad que justamente han conservado las peores actitudes y concepciones ideológicas: les es más conveniente pretender tergiversar la realidad de lo sucedido, es decir, la verdad. Como si no hubiesen pruebas de ello. Y si las pruebas son irrefutablemente evidentes, el argumento pasa por comenzar a relativizar la gravedad, importancia y valor de lo sucedido. “Los montoneros eran terroristas también”, “a mi nunca me hicieron nada” “Había mayor seguridad (¡!)”
Ahora bien, considero que hay dos tipos de grupos que se destacan sobre este relativismo:

Los que por falta de información ( que en realidad es bastante generalizable) ponen a todos en un mismo paquete, o dicen llamarse "apolíticos” y relativizan el genocidio mediante opiniones como las anteriores.

El otro grupo, es el que me resulta bastante curioso, ya que últimamente se está dando mayor espacio en los medios masivos de comunicación ( no sé a quién nombrar primero, si canal 9 por excelencia o canal 13 por ambiguo que sabe jugar muy bien en cualquier bando)
Este grupo o sector social es el que apoya gobiernos de factos, relegitima el poder fascista de la dictadura, sólo por mostrarse en oposición a otro poder, en este caso el del gobierno actual.
( Y pensar que en otra época, alzarse en contra del gobierno hubiera significado sellar su muerte)

A algunos les conviene mentirse a sí mismos, a otros no les queda más que un conocimiento fragmentado que, no sólo en las instituciones educativas se esmeran por mantener, también en los medios masivos de comunicación se reproduce constantemente.-

Pareciera como si la verdad realmente dependiese del cristal con el que se lo mire(!) Y más allá de que todos decididamente tengamos posturas ideológicas, las aceptemos o no, no es pasible de negarse la cantidad de muertes, desaparecidos, opresión, censura, robos de identidad que se produjeron.
Me explico aún más, no tiene que ver con ser de izquierda o de derecha. Tiene que ver con que los derechos de los humanos no debieron ni deben nunca ser arremetidos bajo ninguna forma.

Recuerdo de Platón la frase de que la verdad no es persuasiva. Pero ella existe, es real, material ( acá ya excedería al filósofo griego) es factible y tangible si se quiere, y va más allá de Las ideologíaS. Los derechos humanos no son representantes de una sola ideología o grupo social, es de por sí un constructo, (tal vez no sea perfecto y decididamente no se cumple ni en su cuarta parte, pero ése tema es para otro post) pero es necesario para poder vivir con el respeto que todos nos merecemos como Seres Humanos ( y está bien que nos demos un valor imponderable como tales, es decir, lo considero necesario). Olvidarlos, es lo peor que podemos hacer, es permitir que sucedan hechos de los que es necesario pronunciarse en su contra y decir : Nunca Más!

Hermoso post, hermoso poema.-

Siempre resulta difícil hablar con propiedad sobre estos temas.-

Sylvie Lurien dijo...

Perdón, donde dije robo de identidad, sería más correcto decir negación, aunque ésa frase no debiera ser tomada literalmente, sino como acepción común en la sociedad.
Tampoco es para entrar en discusiones ontológicas.-

diegould dijo...

Y sí como decía el mismo Paco Urondo, empuño un fusil porque busco la palabra justa. Y que los fachos me vengan a hablar de los pactos de la Moncloa, como si esa claudicación de los demócratas españoles frente a la reacción franquista, nuevamente reconvertida, hubiera sido una salida civilizada... Allí sellaron el silencio de los asesinatos de la dictadura peninsular, allí consagraron la impunidad...

Anónimo dijo...

La única verdad es la realidad, ya lo decía el general
A 33 años del golpe gorila, no nos han vencido!